Reprogramación ADN hélice 7

Reprogramación ADN hélice 7

Iluminando mi cuerpo con esta Luz mi materia se expande y mi energía se contrae, acercándose y disolviendo sus límites.


Hasta hoy todas las hélices del ADN que hemos estado reestructurando, recomponiendo, regenerando, estaban muy conectadas con el mundo físico, con el mundo material. Hoy con esta séptima hélice, la que está abierta al mundo más invisible, sutil, celestial, vamos a introducirnos en una nueva dimensión. No es que sea una dimensión desconocida para nosotros, pues también formamos parte de ella. En la materia solo se representa una fracción del Ser completo que somos. Hoy vamos a conectar con esta séptima hélice, con nuestra parte sutil la que se encuentra en otra dimensión.

Cuando hablamos de un Ser completo incluimos ambas partes, la física o material y la sutil o energética, y así ese Ser es un todo único, completo. Si esta conexión no está activada o es una conexión débil con nuestra parte sutil, debemos ver nuestra hélice y recomponerla, regenerarla o reestructurarla para que esta conexión, con nuestra parte sutil, este siempre, activa.

Desde este punto de la coronilla en el que se sitúa el séptimo chackra vamos viendo resurgir, tal como la hierba nace de la tierra, un tallo que va creciendo hacia fuera con un movimiento ondulatorio o en forma de espiral, que se va manifestando físicamente frente a nuestros ojos, mostrándonos esta séptima hélice del ADN. Como en cada meditación, nos situamos en este punto cero desde donde observamos toda esta visualización y vamos recorriendo cada tramo de esta hélice. Cada tramo en su movimiento en espiral ondulatorio. Fijémonos en cada uno de sus detalles, en su grosor, en su tramo continuo o discontinuo. Si vemos que hay una parte mucho más rugosa, más expandida, otra parte que se estrecha en desmesura. Si su color que es violeta se mantiene a lo largo de toda esta hélice, de todo este filamento. Si es un violeta cristalino y puro. Si hay tramos en que este filamento esta deshilachado… Cualquier cosa que llame nuestra atención es importante tenerla en cuenta.

Seguramente si hay un tramo discontinuo en él, es que esta conexión con nuestra parte sutil se activa y se desactiva, Si hay un tramo deshilachado es que esta conexión es tan débil que en cualquier momento puede romperse. Si hay otros colores presentes en esta hélice puede ser que este centro energético no esté tan enfocado a lo sutil, sino orientado hacia alguno de los otros chacras. Percibamos su Luz, si es una Luz pura, entonces fácilmente tenemos esta conexión con nuestra parte sutil activada en nuestra cotidianidad.

Para recuperar partes o fragmentos perdidos pidamos al Universo que los traiga, aquí y ahora, para recomponer nuestra hélice. Si hay fragmentos deshilachados que significa, también, la rotura de ciertos códigos originales, pidamos al Universo la recomposición de este filamento y todos sus códigos originales. Si hay nudos en forma de pactos, de lazos que se han mantenido durante mucho tiempo  condicionando esta conexión con nuestra parte sutil, se disuelvan aquí y ahora, y eso también lo pedimos al Universo.

También incorporamos a esta hélice, en toda su longitud, una Luz pura y cristalina activando la conexión con nuestra parte sutil al cien por cien, manteniéndola así, activa en nuestro día a día, frente a cualquier acción cotidiana. Así incorporamos la complitud de todo cuanto nos rodea. Activando esta conexión, con esta conexión activa, desde este momento, me permito disfrutar de esta experiencia de vida. Me da tranquilidad el reconocerme como verdaderamente soy. Me da fuerza para seguir experimentando con confianza. Nunca me siento separado ni aislado. En todo momento me siento cuidado y protegido. Con esta conexión activa, con esta Luz violeta, pura y cristalina, ilumino todo mi cuerpo. Toda mi cabeza, mis hombros, brazos, manos y dedos; también toda mi columna, mi tórax y mi abdomen, mi pelvis, mis piernas hasta los dedos de los pies. Iluminando mi cuerpo con esta Luz mi materia se expande y mi energía se contrae, acercándose y disolviendo sus límites. Siento mi materia y mi energía. Me siento Universo. En este Universo vive mi yo infinito, mi yo finito, y ambos están unidos, aquí y ahora. Mantengo esta sensación en mi, de mi materia expandida y mi energía contraída.

A través de la respiración desde la coronilla vuelve a penetrar en mi, esta séptima hélice de ADN totalmente reconstruida, reestructurada, regenerada con todos los códigos originales y se integra a la perfección en mi yo infinito y mi yo finito. Por fuera y por dentro, lleno de esta Luz violeta, unimos cada una de nuestras luces para formar un círculo perfecto. Un circulo violeta del Ser completo, y gracias a la respiración conjunta, lo expandimos, más y más, hasta abrazar toda la Tierra. Creamos entre todos un anillo de Luz violeta, en el ecuador de la Tierra, acogiendo todos aquellos Seres en la Tierra que también se entregan a esta conexión con su parte sutil. Este anillo crece más y más. Este anillo es una señal para el Universo de que la Tierra y la Humanidad están en una profunda transformación. Una transformación para incorporar a la cotidianidad, a la vida en la Tierra, la parte sutil de la existencia.

La simple visión de la Tierra con este aro de Luz hace nacer en nosotros la Paz, la Tranquilidad, la Confianza, la Fuerza para continuar la experiencia desde nuestro yo infinito y nuestro yo finito en una misma acción. Una acción nacida de esta Paz, de esta Tranquilidad, de esta Confianza.

Recogemos de nuevo nuestra energía volviendo a este espacio, aquí y ahora, sintiéndonos distintos. Cada uno según su sentir: mucho más confiado, mucho más seguro, mucho más tranquilo, mucho más alegre, mucho más amoroso, mucho más conectado.

con Amor y Luz-19-03-2021

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Natxi - Joan administrator

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